Fin de la tarifa eléctrica regulada

Para la época anterior al año 2009 las tarifas de las compañías eléctricas se encontraban bajo regulación del gobierno español. Desde dicho año en adelante se permite a las personas hacer elección entre la antigua tarifa regulada o la de uso libre. Antes del fin de la tarifa eléctrica regulada como única opción, los precios eran fijados por el gobierno.

El mercado libre cuenta con un poco más de 250 compañías privadas que trabajan desde el fin de la tarifa eléctrica regulada, desde aquel momento ya no es dicho mercado el único que decide los costes de la energía en España. Existen estadísticas concretas que arrojan un alto porcentaje de usuarios que no tienen idea de cuál es el tipo de tarifa del que hace uso.

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Tarifa o mercado libre de la luz, fin de la tarifa eléctrica regulada

Podría interpretarse el 2009 como el fin de la tarifa eléctrica regulada al menos como la primera y única opción a elegir por los españoles. La tarifa o mercado libre es el que maneja el sector privado o las distribuidoras.

Los contratos, precios y publicaciones son puestos por las compañías. La diferencia principal entre este y el mercado regulado es que se sabe cuánto generara en gasto o consumo por hora, mientras que en el regulado no se puede saber. La explicación es que el mercado regulado es una variante cuyo valor depende total y únicamente del gobierno.

La duración establecida por contrato en este mercado es de 365 días y luego de vencido el usuario es libre de elegir si cambiar de compañía o no sin ningún tipo de restricción o penalizaciones.

Si la persona desea hacer uso de la tarifa regulada también puede hacerlo sin ningún tipo de problema, el único requisito es que la potencia contratada no sea mayor a 10 KWH. El precio del Kwh es publicado en la hoja de consumo por la compañía distribuidora, de no aparecer es recomendable ponerse en contacto con la empresa que lo provee.

Mercado regulado de luz

Es el mercado o tarifa establecida por los gobernantes, su objetivo fue reformado en el 2009 y terminó convirtiéndose en la misión de proteger al consumidor de su propia liberación, de esa forma se pudo frenar el efecto del cobro agresivo por parte de las compañías privadas.

En este caso el usuario contrata una tarifa controlada por el gobierno español. En la antigüedad fue llamada con el seudónimo TUR o tarifa de último recurso, en 2014 su nombre fue cambiado a precio voluntario del pequeño consumidor.

Sin importar del tipo de contador que posea el usuario, ya sea inteligente o analógico los precios serán cambiantes y serán fijados o fluctuantes día tras día. La definición está pautada por el mercado mayorista de la electricidad. Cada 3 meses fluctúa el término que se refiere a la energía que cambia en bajadas o subidas.

La discriminación de horarios es aplicada si se cambia la tarifa entre el precio con recargo y el reducido. En los casos en que el horario de uso es reducido ya sea por razones de trabajo o personales, puede que la última opción mencionada sea la mejor a elegir dentro del mercado regulado.

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Precio del servicio varía de acuerdo a la estación

El valor del servicio depende directamente de la época del año en que se facture. Puede también incluir el gasto o uso que pueda darle una persona a el servicio, como los incrementos de costes en verano por el abuso con aires acondicionados.

Todas las compañías distribuidoras deben establecer el mismo precio de tarifas reguladas, y las personas tienen el derecho a exigir dicho servicio siempre y cuando no excedan los 10 KWH.

Las personas que no hayan hecho cambio de servicio desde el 2009 permanecen usando el mercado regulado, de otra forma al haber firmado un contrato nuevo (para los que lo hicieron) estarían participando del mercado libre de energía.

Marcadas diferencias entre ambos mercados

En el mercado regulado el precio se fija por la red eléctrica de España, mientras que las tarifas libres son marcadas por las comercializadoras. Otro punto de diferencia son los servicios extra como el caso de los mantenimientos que pueden ser encontrados en el caso del mercado libre, pero en el mercado regulado no.

Sobre la tarifa regulada no se aplican descuentos, aunque la persona puede optar por conseguir el bono social. En las tarifas libres las compañías acostumbran a ofrecer distintos descuentos para atraer la atención del cliente, de esta forma se puede ahorrar algún dinero en la factura.

Las personas que hacen uso del mercado libre energético pueden contratar a la compañía de su preferencia, mientras las que hacen parte del mercado regulado solo pueden contactar con las que hagan parte de las recomendaciones del gobierno.

Otro de los puntos diferentes mencionados con anterioridad es el caso de la potencia a contratar, siendo la potencia máxima permitida 10 KWH en el caso regulado, mientras que con las tarifas libres las personas no tienen límite alguno de potencia.

¿Qué mercado me conviene más?

En este caso es recomendable hacer la prueba y no quedarse enganchado con ninguno de los dos al menos por el principio. Es recomendable usar uno por un par de meses y luego cambiarse al otro mercado hasta que se dé con el caso en que nos sentimos más cómodos y por supuesto nos resulta más barato.

¿Puede haber mejor opción que la regulada para ahorrar dinero?

Puede que la palabra regulado haga parecer que este debe ser la más barata de las dos opciones, la realidad puede ser un poco cambiante con respecto a dicha creencia. Cada vez son más los servicios dentro del mercado libre de energía que resultan más económicos que la propia versión regulada por el gobierno.

Existen planes de pocos KWH que pueden incluso dar los servicios no ofrecidos por el mercado regulado de una forma gratuita, con lo que si la necesidad de consumo del particular no es excesivamente alta podría ahorrar algo de dinero al preferir la opción libre.

Para saber más, puedes leer este artículo. Además, te dejamos este vídeo: